martes, 26 de junio de 2012

Un juguete me escribió una carta

Hace mucho... cuando íbamos al cole, los que pasamos los 30 años, en los manuales que utilizabamos había infinidad de cuentos, leyendas, obras de teatro y otros que nos parecían muy largos cuando los leíamos. Hoy encontré uno de mis viejos manuales donde encontré una carta muy especial que me gustaría que lean.
                           Un juguete me escribió una carta

      Hace pocos días recibí una carta que daba la impresión de haber tardado mucho en llegar, porque su sobre estaba descolorido y su estampilla casi despegada y muerta de sueño. La abrí con cuidado. Lo primero que ví fue una U, que dió un salto y enseguida se puso en su lugar. Busqué la firma. Decía: POLICHINELA, esta es la carta:

Buenos Aires, un día de mucho calor y también un día después.

   Querida María:
                              Ni te imaginás quién soy. ¡Ah!. Seguro que ya leíste la firma. Sí; soy tu POLICHINELA.
    Espero que estés bien. En cuanto a mí, todavía estoy bien relleno de aserrín, es decir, gozo de buena salud. Y eso porque nadie me hizo un tajo; si alguién me lo hiciera, mí aserrín se escaparía y yo quedaría más flojo que un invertebrado. No sería un juguete, más bien un dibujo que anda cayéndose a cada momento. Porque si uno no está relleno es un dibujo.
    Un día gris, gris, sin querer separarnos nos separamos por culpa de una mudanza. Es que las mudanzas son como las demoliciones. Me dijo una papirola que estuviste buscándome durante mucho tiempo. yo también te busqué. Me escapaba de la casa a la que fuí a parar no sé cómo, pero después me quedé allí porque acababa de nacer un niño. A lo largo de todos éstos años habité muchas casas en las que nacían niños.
    Nunca olvidé la manera que tenías de llevarme: a veces colgado como una canasta, otras apretado a tu pecho como si yo hubiese sido una parte de tí misma. ahora sé que todos los juguetes estamos vivos y somos una parte de los chicos que nos quieren.
    Y también me acuerdo cómo desafinabas al cantar y cómo se enojaba el piano cuando te ponías a tocar una musiquita. Lástima que yo no te pude enseñar a cantar. Sin embargo, escribiste versos, y los versos son un canto. ¿Cómo los pudiste hacer? ¡Ah! Otra pregunta que quise hacerte siempre: ¿Estás también rellena de aserrín?.
    ¿Recuerdas aquel día que te habías quedado con tus hermanos sin ninguna persona grande en la casa, y abrieron todas las canillas? ¡Que inundación! Yo casi me ahogo. Después tuve que quedarme una semana al sol, en la azotea. Al atardecer subías a buscarme y me decías como pidiéndome disculpas:- Todavía estás húmedo.
    Yo sabía que si me quedaba humedad adentro terminaría por morirme. Fue tu tía Ana, a la que ustedes, los chicos, llamaban Nana, la que me salvó setándome en una estufa.
    Quiero verte. Pero no voy a ir a vivir a tu casa porque me regalaron a una niña que me necesita mucho porque nunca había tenido un juguete.
    Eso sí, podemos encontrarnos. ¿Que te parece en la plaza donde vive un caracol que tiene un cuernito movedizo? Bueno, en esa plaza, en el banco donde hay dos hojas caídas y una hormiga siempre apurada. Ya está el lugar. Ahora la fecha. ¿Qué te parece un lunes sin viento a la hora en que el sol se pone colorado?.
    Yo seré muy puntual.
    Te espero y te abrazo con mis largos brazoz rellenos de aserrín.
                                                        Tu 
                                                             POLICHINELA 
                                               ( Tu décimo juguete)
                                                                                      María Granata (argentina)


Espero les haya gustado, a mí personalmente me trajos recuerdos de mi muñeca PEPONA, la cual amé y la recuerdo con mucho cariño!!!. Bsts =)
         

10 comentarios:

  1. Me pareció muy dulce y me recordó también a mi niñez . Un beso y cuidate

    ResponderEliminar
  2. Hola!!!
    Por fin estoy en tu blog.
    Me gusta mucho y esta entrada me ha parecido muy tierna.
    Te sigo
    Un beso

    ResponderEliminar
  3. Muy dulce...me gustó mucho!!
    Besotes

    ResponderEliminar
  4. Citu! Gracias siempre estás para darme una palabra de ánimo!Bsts =)

    Anna:Es un honor para mí que hayas pasado por aquí, tan difícil es encontrarme?, gracias espero aprender de ustedes que tienen experiencia y sus Blog son muy bellos! Bst =)

    Eliane!!! Que placer y honor que hayas visitado mi humilde lugarcito. Me encanta tu trabajo y te felicito por tu valentía en la vida, mostrando que nunca es tarde para realizar sueños y hacer lo que nos guste. Bsts =)

    ResponderEliminar
  5. Hola!!! Adoro ese cuento de la autora Maria Granata que està en mi querido manual Santillana de 5to grado. Ediciòn de 1993, venìa con una agenda de regalo, ilustrada por un dibujante reconocido. Lo leo siempre. Gracias por el recuerdo

    ResponderEliminar
  6. Hola Aónimo: Cuanto me alegro que hayas recordado todo eso...Sí yo lo saqué de mi manual Santillana de 5to pero del ´85....
    Gracias por tu linda visita con huellita!!!
    Besitos =)

    ResponderEliminar
  7. Hace dos dias, no se xq recordé este cuento q era mi favorito. Tambien lo leí en 5to grado del 85,del manual Santillana. Estoy feliz x haberlo entrado me llenó el corazon de recuerdos y felicidad. Gracias!!

    ResponderEliminar
  8. Para mí habrá sido Santillana 5°pero del 90. Estoy pensando en regalarles a los compañeritos de jardín de mi hijo este cuento como souvenir aunque son chiquitos pero creo que quiero transmitirles este recuerdo

    ResponderEliminar
  9. No sé si recibirás este mensaje porque veo que la publicación es de hace mucho. Llegué a tu blog buscando ese cuento del cual recordaba el título y que estaba escrito en el Manual Santillana de 5º grado.
    ¡Cuántos recuerdos!
    Christián.

    ResponderEliminar
  10. Recuerdo este cuento en mi manual de 5°grado, en el 88, pasaron ya 28 años para volverlo a leer junto a mis hijos,gracias por publicarlo

    ResponderEliminar